Se calcula que un gerente emplea el equivalente al 20% de su trabajo habitual (un día de cada semana) interviniendo en conflictos internos de la empresa. El proceso de mediación es un medio de gestión de controversias de las relaciones laborales más eficaz, que puede devolver ese tiempo al logro de los objetivos de la organización. Ello puede redundar en una mejora de la moral del equipo, de la productividad y, como consecuencia, de los resultados.

En el abordaje de los conflictos en el seno de la empresa, existen diversas cuestiones que es preciso tener en cuenta cuya naturaleza no es únicamente jurídica. Los tradicionales mecanismos de solución de controversias no están pensados para abordar la amplia gama de problemas y conflictos que surgen en el ámbito laboral. Cada parte en la relación tiene necesidades particulares. El trabajador-a puede necesitar un proceso que sea rápido y no costoso económicamente. También puede tener la necesidad de realizar una queja sin que sea de conocimiento general en la empresa o saber que está siendo escuchado-a y tomado-a en serio y no se producirán represalias en contra.

En este sentido, la aplicación de prácticas de Justicia Restaurativa puede ser muy eficaz, particularmente en algunos casos como los de posible acoso laboral. En términos generales, la Justicia Restaurativa puede ser definida como una teoría de la justicia, a la vez que un movimiento internacional, que hace hincapié en la reparación del daño causado o surgido como consecuencia de un comportamiento no adecuado. Esta reparación se entiende que se logra mejor a través de procesos inclusivos y de cooperación.

El centro del abordaje del problema es el daño que ha producido a las personas. Un enfoque restaurativo se fundamenta en la identificación de:

  • quien-es ha sido perjudicado-s por el acoso laboral
  • cómo exactamente la persona-s ha sido dañada-s
  • cómo reparar el daño causado

Reclamaciones externas

Español