Las partes en un proceso de mediación aceptan que su participación en el mismo se va a desarrollar de acuerdo con las siguientes reglas:

  1. Respetaremos los turnos de palabra para hablar, sin interrumpir.
  2. Llamaremos a la otra parte por su  nombre de pila, no “él” o “ella”.
  3. Nos abstendremos de culpar, atacar, o humillar.
  4. Permaneceremos  enfocados en el porvenir, y en estructurar la relación con la otra parte en torno al futuro que nos gustaría crear.
  5. Expresaremos nuestros planteamientos en  términos de nuestras necesidades e intereses personales y los resultados que desearíamos alcanzar, evitando posicionamientos extremos.
  6. Haremos preguntas  mutuamente con el fin de ganar claridad y comprensión de la visión propia y la ajena sobre el problema.
  7. Escucharemos respetuosamente y sinceramente  para tratar de entender las necesidades e intereses de la otra persona-s.
  8. Reconoceremos que, incluso si no estamos de acuerdo con ello, cada uno de nosotros tiene derecho a su propia perspectiva
  9. Hablaremos con claridad si algo no está funcionando para nosotros en la mediación.
  10. Mientras el proceso de mediación esté en curso, nos abstendremos de acudir al proceso judicial (salvo en el caso de una emergencia evidente que requiere una acción rápida). Si hay un problema que necesite ser resuelto, trataremos de resolverlo nosotros mismos o con la ayuda del mediador-a.
  11. Si tenemos la impresión de que el mediador-a no está siendo imparcial o neutral, se lo  comunicaremos.
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